Misiones

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se estableció en 1949 con el objetivo de garantizar la seguridad y la libertad de sus países miembros y promover la estabilidad en todo el mundo.

La organización logra este objetivo mediante el despliegue de recursos políticos y militares. La OTAN coopera con organizaciones internacionales como la Unión Europea, la OSCE y la ONU

La OTAN está formada en la actualidad por 30 países de Europa y América del Norte y está financiada por los estados miembros, cada uno de los cuales contribuye según la fórmula acordada por éstos. 

Estados Unidos cree que soportan una parte desproporcionada de los gastos.

1. Organización y toma de decisiones

La estructura de la OTAN es intergubernamental : una alianza entre ‘gobiernos iguales’. Esto significa que todos los estados miembros deben ponerse de acuerdo para tomar una decisión.

En la OTAN, según el nivel, las decisiones las toman los embajadores de los estados miembros ante la OTAN, los ministros de relaciones exteriores o los jefes de estado o de gobierno. La gestión diaria de la OTAN recae en el Secretario General. 

Jens Stoltenberg - secretario_general_otan

El noruego Jens Stoltenberg es actualmente Secretario General de la OTAN desde 2014.

Jens Stoltenberg (1959) es Secretario General de la OTAN desde el 1 de octubre de 2014. Su anterior cargo fue el de Primer Ministro socialdemócrata de Noruega en dos ocasiones: en 2000-2001 y 2005-2013.

Hijo de diplomático y economista de formación, se convirtió en Secretario de Estado de Medio Ambiente en 1990. Fue entonces Ministro de Industria y Energía y Ministro de Hacienda. También fue miembro del Parlamento durante algún tiempo. 

En 2002 se convirtió en líder de los socialdemócratas noruegos.

El Consejo del Atlántico Norte, el máximo órgano de decisión de la OTAN, es quien elije a su Secretario General.

El anterior Secretario General era el danés Anders Fogh Rasmussen.

2. LA UNIÓN EUROPEA y la OTAN

La OTAN es importante para la UE para las misiones militares, porque la cooperación y el conocimiento a nivel de la UE todavía dependen en gran medida de la OTAN. Las dos organizaciones han cooperado a menudo en conflictos internacionales.

En la cumbre de la OTAN en Varsovia en 2016, se acordó que se necesita más cooperación para contrarrestar las amenazas híbridas, resolver los conflictos migratorios y combatir los ataques cibernéticos. El acuerdo también destacó la necesidad de aumentar el gasto en defensa de los países de la UE.

En 2017, los países de la UE decidieron intensificar la cooperación militar dentro de PESCO. Una cooperación más estrecha debería fortalecer el pilar europeo dentro de la OTAN. PESCO no pretende reemplazar a la OTAN.

La OTAN en acción por primera vez

Las intervenciones para garantizar la seguridad en Europa no se hicieron esperar. Los conflictos nacionalistas estallaron en los Balcanes en la década de 1990 y en 1995 la OTAN entró en acción por primera vez en su historia. 

En la antigua Yugoslavia se desató una guerra civil entre varios grupos étnicos. 

Bajo un mandato de la ONU, la OTAN llevó a cabo bombardeos y envió una fuerza de mantenimiento de la paz de 60.000 hombres. 

Unos años más tarde (1998) sucedió algo similar en Kosovo, donde se pusieron fin a las hostilidades con ataques aéreos y una fuerza de mantenimiento de la paz.

Hasta ese momento, el artículo 5 central nunca había sido desplegado. Los ataques terroristas en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, sin embargo, fueron la razón para hacerlo por primera vez: todos los miembros de la OTAN declararon que participarían conjuntamente en autodefensa. 

La invasión de Afganistán un mes más tarde, sin embargo, fue un asunto estadounidense-británico separado, al igual que la invasión de Irak en 2003.

La OTAN lideró las fuerzas de ocupación en Afganistán.

La OTAN en el siglo XXI

En el nuevo milenio, la OTAN amplió su alcance, tanto en amplitud como en profundidad. 

La OTAN inició un consejo separado con el viejo enemigo Rusia en 2002, y en 2004 se inició la Asociación de Estambul para promover la cooperación con el Medio Oriente.

En profundidad, la ‘seguridad’ ha llegado a significar más para la alianza que simplemente resolver la guerra entre países. La lucha contra el terrorismo, el extremismo y la opresión de personas inocentes se han convertido ahora también en tareas de la OTAN. 

Muchas misiones de la OTAN tienen que ver con el mantenimiento de la paz. El objetivo ahora no es solo resolver la crisis aguda en sí misma, sino también limitar sus efectos y, si es posible, evitar que se acumule.

Sin embargo, estas crisis contemporáneas suelen ser demasiado complejas y profundas para que la OTAN las resuelva sola: cuando se trata de eso, la alianza tiene una función puramente militar. 

Cuestiones como la reconstrucción y la estabilidad a largo plazo es mejor dejarlas en manos de otras organizaciones (como la ONU), o al menos hacerlo junto con ellas. Además del poder militar, la diplomacia y la cooperación con otras organizaciones ahora también son importantes.

La lucha en Libia en 2011 es un ejemplo del nuevo rumbo. 

El dictador Ghadaffi libró una sangrienta batalla contra los rebeldes armados que habían surgido de las manifestaciones a favor de la democracia de los civiles libios. 

Cuando la ONU acordó imponer una zona de exclusión aérea, la OTAN impuso una zona de exclusión aérea en el país, y finalmente derrotó a Ghadaffi. 

Esto demuestra que la OTAN ha recorrido un largo camino: de una alianza militar de países occidentales contra la Unión Soviética, a una organización que interviene fuera de Europa cuando la comunidad internacional lo ve necesario.